Descartes a Kant escribe para Warp.com.mx
Lunes 28 de Enero a las 12:07 PM por Paola
Generación Maniquí Bordello
Cuando crees que la idea de hablar de interior contra exterior, sustancia contra superficie etc. es tan claro, obvio y muchas veces sobre entendido, sólo tienes que observar a tu alrededor para presenciar una evolución incontrolable de nuestra obsesión con la superficie de las cosas.
Las mujeres somos el fascinante blanco del consumismo del mundo actual; los medios de comunicación nos bombardean con ideales plásticos de belleza desproporcionada y la mayoría de las veces irreal, promoviendo así, modelos de belleza erróneos a seguir, en donde no importa que tan falso pueda parecer que una mujer con cuerpo de gancho posea un par de senos mas grandes que el tamaño proporcional de su cerebro. Eso no es natural, como tampoco lo es que las niñas se maten de hambre sólo para parecer algo que no son, algo que la televisión dicta y que dice que así debe de ser ¡cualquier niña bonita! Justo es así como nos van creando necesidades aparentes que sólo llevan a derrochar dinero en compranos una identidad que no coincide con el `yo real´, sino con el `yo que el mundo quiere sea´. Es por eso que las niñas son cada vez más “lindas” según Hollywood y, a su vez, más inseguras; y entre más inseguras, más consumimos lo que sea con tal de tener un rostro o cuerpo de millón de dólares, lo cual favorece de manera incalculable a toda la industria de productos del mercado femenino y no a nosotras como individuos. Todo esto con el único fin de llenar nuestras carencias de amor y aceptación.
No logro entender la fijación con parecer clones, como si nos fabricaran por mayoreo, ¡sin rasgos peculiares! Todas desean el mismo rostro, una réplica que ya da flojera, que todas tengan la misma cara de
fake barbie con los mismos pómulos, la misma nariz, los mismos labios e incluso, la misma mirada vacía. Todo esto es un aviso de que seguramente algo no está bien con como estamos entendiendo el mundo y nuestras carencias afectivas son más graves de lo que creemos; se está procreando una involución de niñas repletas de inseguridades.
Quisiera aclarar que no estoy en contra de las cirugías, el auto mejora o utilizar algún medio para sentirnos más lindas y arregladitas, sí, es sano; lo que no es sano es la obsesión por dejar de parecer uno mismo para deformarnos y convertirnos en alguien que evidentemente no somos. Casi puedo asegurar que cuando estás seguro de quien eres y fortaleces al verdadero yo (el que no se percibe con la vista), descubres que tus peculiaridades son a tu favor y entre más te parezcas a ti misma, eres más atractiva. Es triste pensar que si a las mujeres les dijeran que fumar sube de peso, irónicamente lo dejarían de inmediato, pero el decir que causa cáncer no tiene la mínima relevancia ¡jajaja! La forma en la que funciona el mundo no es mi favorita, pero he aprendido ser objetiva y no dejar que su mal funcionamiento perjudique al mío.
A todas las niñas quiero decirles que son más bonitas de lo que creen, preocúpense por embellecer su mundo interior y por tener en claro quienes son, ya que es más horrible no tener identidad propia, que no parecerse a la chica de la revista con 3 neuronas.
Barbie’s are stupid just like girls are…
Sandrushka Petrova.