Bengala escribe para WARP.com.mx
Lunes 21 de Enero a las 12:36 PM por Cova
El cisne negro
En un viaje con Bengala entré en una librería y vi que un libro tenía el mismo nombre que una canción de Thom Yorke: “The Black Swan”. Al abrirlo no encontré ninguna relación con la canción, pero el encabezado (“el impacto de lo altamente improbable”) llamó mi atención. Después de leer algunas reseñas y de volverlo a ver en dos ciudades diferentes, lo compré y me llevé una gran sorpresa.
Antiguamente, los ingleses pensaban que todos los cisnes eran blancos y no fue sino hasta 1770 que llegaron a colonizar Australia y vieron por primera vez un cisne negro. No necesitaron ver más que uno sólo para descubrir que “no todos los cisnes son blancos”. “The Black Swan” es una teoría sobre la debilidad de nuestro conocimiento y de nuestra experiencia como seres humanos frente a los acontecimientos altamente improbables de la realidad.
A lo largo de la historia ha sido muy común ver como se transforman las personas, las civilizaciones y las naciones a causa de un sólo acontecimiento (cisne negro) que creyeron imposible durante años, siglos o milenios y que produce un gran impacto.
El ejemplo más actual es lo que pasó con las torres gemelas de Nueva York. Después de la experiencia del impacto de un avión bombardero de 19 toneladas sobre el Empire State en los años 40 y después de aprender cómo evitar que una bomba derribara un rascacielos, construyeron el World Trade Center a prueba de avionazos y explosiones.
Todo el conocimiento adquirido después de dichos eventos no sirvió para predecir y prevenir que dos Boeings 767 de 180 toneladas derribaran ambos edificios. En un sólo día o mejor dicho, en medio día cambió la historia del mundo. Sin embargo, un “Black Swan” no es necesariamente negativo. Durante milenios se desarrollaron teorías acerca de la forma y el movimiento de la tierra, pero sólo bastó que Newton estuviera presente en el momento preciso en que caía una manzana de un árbol para saber que la tierra giraba alrededor del sol. De esta forma se terminaron siglos de creencias equivocadas sobre la realidad.
Este fenómeno no sólo debe hacer un cambio a nivel masivo, sino que te puede ocurrir a ti en cualquier momento. Todos sabemos que en un segundo puede cambiar nuestra vida, pero no estamos conscientes del poder que tenemos sobre esto y preferimos usar nuestra experiencia y la de los demás para evitarlo. Estamos acostumbrados y condicionados a vivir con base en el conocimiento de la humanidad. Se vuelve más fácil tomar decisiones después de tomar consejos de personas “con experiencia”. La mayoría de las veces puede funcionar, pero cuando le atinamos a ese .001% al que nunca nadie le dio importancia, el resultado es aún más importante y el impacto que produce sobre nosotros es mayor. Así le pasó a John Lennon cuando no le creyó a su tía Mimi cuando le dijo que se iba a morir de hambre haciendo música. De la misma manera estudiar en Fermatta no significa que vayas a ganar un Grammy como Natalia Lafourcade.
¿Cuál es la manera de provocar uno de estos fenómenos? El riesgo. Arriesgar lo que sabes, o mejor dicho, lo que crees que sabes y volverte un cazador de cisnes negros.
El hecho de que tengas 3 doctorados no te garantiza que algún día vas tener una casa en la playa. El hecho de que no hayas terminado la prepa no asegura que nunca vayas a tener una casa en la orilla del mar. Todo se trata de estar en el lugar y en el momento preciso y de tener cierto nivel de percepción y de conciencia para que las cosas más impresionantes sucedan (cosa que los libros no enseñan). No quiero decir que la información que hemos aprendido no sirva para nada. Se trata de que tus conocimientos y experiencias, por más costoso que haya sido adquirirlos, no te garantizan nada. Tampoco el que más sabe te puede decir si aquello está bien o está mal. En el mundo existen millones de elementos y de situaciones suficientes para convencerte y convencer a los demás de lo que sea, pero no significa que sea la verdad. Es muy fácil engañarse a sí mismo y a los demás. Es por esto que toda autoridad puede y debe ser cuestionada.
E.J Smith, capitán de un barco llamado Majestic, una vez dijo:
“En toda mi experiencia, nunca he estado en un accidente marítimo… Tampoco he sido testigo de uno. Nunca he visto un naufragio ni he escuchado que alguien logre predecir uno”. Ese año Smith fue nombrado capitán del Titanic.
Esto es mi manera de entender una parte de una gran teoría. Al ir leyendo este libro de Nassim Nicholas Taleb encontré su relación con la letra de Thom Yorke y con una infinidad de situaciones diferentes.
Marcos