Coachella 2012 #WARPenCoachella

Sáb 21 Abr 2012

**Día Uno: Viernes 20 de abril**

El día llegó. Uno de los festivales más importantes del mundo realizó su segundo fin de semana por primera vez en su historia, con un calor impresionante; era cuestión de quedarse un par de minutos bajo el sol para sentir la transpiración de una manera que pocas veces puede ocurrir. Pero eso no importó para disfrutar de Coachella Valley Music And Arts Festival 2012, que en este viernes 20 de abril nos preparaba bandas como GIRLS, M83, Refused, Pulp, Arctic Monkeys y The Black Keys.

Empezamos el recorrido por el Epire Polo Club y lo primero que se veía era gente desnuda… o bueno, casi, pero teniendo en cuenta que en los festivales realizados en México poca gente se atreve a deshacerse de la inhibición por más calor que se sienta pues esto resulta un tanto extraño. Chicas en bikini, hombre con shorts cortos estilo corredor de los años 50 y hasta mujeres en topless era lo que el paisaje ofrecía, sin mencionar a aquellos que se pusieron cuanta cosa extraña encontraron para marcar la diferencia entre los cientos de asistentes.

 

El diseño de diferentes áreas es cosa aparte, pues ver en vivo la clásica rueda de la fortuna -casi emblema del festival-, las palmeras rodeando el lugar, una especie de domo que por la noche se pintó de colores fluorescentes y globos formando arcos flotantes es sólo una de las cosas que hacen de este evento algo único.

Así pues, este día nos tenía preparada la presentación de dos proyectos mexicanos. El primero de ellos el encabezado por Lo Blondo, Hello Seahorse!, banda que se dijo contenta de estar en Coachella y que ofreció su música a decenas de personas que quizá nunca la habían escuchado. Llevados por la melódica voz de su frontwoman, la agrupación llevó a los escuchas a un recorrido por su música, interpretando temas de su más reciente producción “Lejos. No tan lejos” y de su exitoso disco “Bestia”, dejando en claro que México tiene propuestas interesantes capaces de llegar a los oídos de cualquier persona, nacional o extranjera.

Por su parte, Ximena Sariñana cautivó a los espectadores en el Mojave Stage, con piezas de su material debut "Mediocre y de su reciente placa homónima. Cada canción fue coreada por varios grupos de fanáticos que ahí se encontraban. Canciones como 'Different', 'Normal', 'Mediocre' y 'Echopark' llevaron a la gente del baile a la cadencia, cautivando a quienes no la conocían y satisfaciendo a quienes sí. No se hizo esperar el "¡Viva México!" y un 'Cielito Lindo' al final del show. Una tarde exitosa para la mexicana.

 

Casi a la misma hora, pero en el Mojave Stage, GIVERS presentaba cortes de su nuevo disco, “In Light”, entre las que se encontraron ‘Up Up Up’, canción que puso a mover a la gente al ritmo de su tonada amigable; una tarde divertida en la que Tiffany Lamson, Taylor Guarisco, Kirby Campbell, Josh LeBlanc y Nick Stephanse encargaron de llenar la carpa de percusiones y sonidos orgánicos a una tarde que sin duda lo ameritaba.

Poco antes de que terminara la actuación de GIVERS el segundo escenario en importancia, el Outdoor, daba la bienvenida a Yuck, banda inglesa encabezada por Daniel Blumberg que mantuvo atento al público y tuvo buen recibimiento. Aunque un tanto tímidos, sus integrantes se mostraron contentos de estar en esta edición de Coachella. Con un solo disco bajo el brazo, esta banda ha logrado posicionarse en el gusto de la gente; prueba de ello es que muchos de los que ahí se encontraban corearon varias de las piezas, entre ellas su sencillo ‘Holing Out’.

 

Eran las 15:50 y tocaba el turno de James, otra banda británica que por su trayectoria engalanó el Coachella Stage con su música. Aunque los años pasen queda claro que la energía de Tim Booth es interminable, pues no solo interpretó como si fuera la primera vez los temas de la importante agrupación que encabeza, sino que bajó del escenario para estar más cerca de la gente y poder tocarlos como muestra de afecto y gratitud. Una de las canciones de la tarde fue ‘Out to Get You’, misma que emocionó a más de uno en una de las actuaciones más entrañables de Coachella 2012.

Pasaban las cuatro de la tarde y el calor seguía siendo fierte. Sin embargo, hombres cargados de un recipientes de agua se encargaban de refrescar a los esistentes en el Outdoor Satge, lugar que recibió a Neon Indian y GIRLS, uno seguido del otro, yendo de la energía, distorsiones y secuencias cuasi sicodélicas ofrecidas por el proyecto de Alan Palomo -sí, de origen mexicano-, a la cadencia y melancolía de la dupla conformada por Christopher Owens y Chet "JR" White, GIRLS.

Mientras Palomo ofreció un setlist armado mayormente por piezas de su reciente material “Era Extraña”, GIRLS combinó su placa “Album” con “Father, Son, Holy Ghost” para gusto de su público, que cantó la mayoría de las canciones. Sin embargo, de entre todas las piezas de la dupla de San Francisco estuvo ‘Vomit’, con un cierre cortesía de una de sus coristas al más puro estilo góspel.

Arctic Monekys llegó a Coachella con toda la energía que los caracteriza. Canciones como 'Fluorescent Adolescent', 'R U Mine?' y 'I Bet You Look Good In The Dancefloor' pusieron de buenas a todos y movieron los cuerpos de cientos, pues este era sin duda el aforo más grande logrado hasta esa hora en el festival.

 

Pero lo más esperado apenas comenzaba, pues luego de la fuerza de Alex Turner y compañía llegaría la avasalladora calidad escénica de Pulp, con un frontman que no deja de sorprender. Un espectáculo de luces increíble, la nostalgia de escuchar sus clásicos, el talento y la magia de Jarvis Cocker y la entrega del público hicieron de esa niche algo memorable que hace por demás afortunados a aquellos que tienen ya su boleto para su próxima presentación en el Palacio de los Deportes, de la Ciudad de México.

‘Like A Friend’, ‘Common People’, 'Sorted For E's & Wizz' y 'Disco 2000' nos llevaron al siglo pasado, nos envolvieron en un halo llamado Pulp y estremecieron a un público entregado por completo.

 

 

Al terminar la increíble presentación de Pulp se tenían dos opciones, bailar y brincar al ritmo de The Rapture o ver el regreso de Mazzy Star a los escenarios; desafortunadamente para Hope Sandoval y compañía el gusto del público no los favoreció demasiado y, aunado a esto, la tranquilidad de su música resultó nada alentadora para quienes habían decidido darle una oportunidad, pues a la segunda canción muchos decidieron ir a otro lugar, quizá a The Rapture, quizá a Frank Ocean, quizá a comer algo. ‘Fade Into You’ fue la que les valió una ovación y el movimiento oscilatorio al ritmo de la canción, pero el destello duró lo mismo que dicho clásico, pues al final eran sólo unos pocos, los verdaderos fans, los que permanecieron los 50 minutos de show.

Para esta hora las disyuntivas eran muchas, pues había que elegir entre The Black Keys, Explosions In The Sky, Atari Teenage Riot y M83, cada acto impresionante. Mientras M83 ofrecía una escenario repleto de luces, The Black Keys tenía pantallas que en momentos los mostraban a ellos y en momentos formas coloridas y hasta imágenes de la camioneta de la portada de su reciente material “El Camino”. Y mientras ‘Lonely Boy’ terminaba de sonar en el Coachella Stage, ‘Midnight City’ empezaba en el Mojave Stage. Ambas bandas impresionantes y con una acogida más que merecida.

Refused fue otra de las bandas que llenó los oídos de su público de guitarrazos y batería a tope, uno de los regresos de este año que el público agradeció con aplausos y entrega total. 

Hoy es el segundo día de actividades en Coachella 2012, con actuaciones de The Vaccines, tUnE-yArDs, Laura Marling, Noel Gallagher, Kasabian, Bon Inver y Radiohead. Sigan la cobertura #WARPenCoachella a través de Twitter y en los resúmenes diario que estaremos presentando.

**Día Dos: Sábado 21 de abril**

La jornada del segundo día de actividades de Coachella 2012 inició con un calor impresionante. Aunque es conocido que Indio es un lugar cálido, con temperaturas considerablemente altas, el día de ayer rebasó por mucho las expectativas, llegando a ser calificado por numerosos asistentes como uno de los días de festival más calurosos que han habido. Sin embargo, eso no fue suficiente para hacer que, nuevamente, miles de personas llegaran al Empire Polo Club para disfrutar de presentaciones memorables.

Así, el Coachella Stage recibía, alrededor de las 13:45 hrs., a We Are Augustines, agrupación neoyorkina de reciente factura que ha causado interés a partir de un indie rock original y del lanzamiento de su único larga duración, titulado “Rise Ye Sunken Ships”, el año pasado. Sin demasiado público, quizá por la hora, la banda se despidió con buena respuesta de quienes llegaron para conocer su propuesta.

Mientras tanto, el Mojave Stage se encargaba de recibir a Black Lips y su música llena de energía. Temas como ‘Time’, ‘Modern Art’ y ‘Bad Kids’ pusieron a bailar a todos y dejaron contentos a gran parte de los asistentes, logrando un aforo exitoso con un lleno casi total.

Poco antes de que terminara la actuación de Black Lips, el escenario de al lado, el Gobi, acogía a una de las artistas nuevas que, al menos en el hip hop, ha creado gran expectativa. Nos referimos a Azealia Banks, joven originaria de Nueva York que recientemente fue firmada por Interscope. Visiblemente feliz, Azealia pedía ruido de la gente a cada momento, les agradecía y los ponía a bailar. Vestida de un naranja neón, la cantante interpretó temas como ‘Barbie Shit’, ‘Fuck Up The Fun’ y un cover a ‘Valerie’, en la versión que hiciera famosa Amy Winehouse hace algunos años. Un momento muy divertido que puso de buenas a todos.

Con un sol aún dando sin piedad en Coachella, llegaba el turno de ver al interesante proyecto encabezado por Merrill Garbus: tUnE-yArDs. Llena de percusiones y ritmos afro, aderezados con bits electrónicos, sampleos y demás herramientas electrónicas es como llegó esta artista, pintada del rostro como es su costumbre. ‘Gangsta’ y ‘My Country’ hicieron saltar al público, mientras que el momento tranquilo llegó cuando Merrill pidió a los asistentes que se giraran con los ojos cerrados y al abrirlos disfrutaran del maravilloso paisaje. ‘Bizness’ también fue otro gran momento, lleno de la fuerza y vitalidad que puede preverse en sus videos. Sin duda, tUnE-yArDs fue uno de los grandes aciertos de este festival.

Casi al mismo tiempo, pero en el escenario principal, Kaiser Chiefs cautivaba la atención del público. ‘Everyday I Love You Less And Less’ fue la encargada de iniciar el set list, mismo que incluyó ‘Ruby’, ‘I Predict A Riot’ y ‘On The Run’. Pero sin lugar a dudas el momento cúspide de su actuación fue cuando Ricky Wilson, vocalista de la banda, bajó del escenario, fue al área de bebidas y caminó entre la gente, quienes corrieron tras él y lo rodearon con tal de conseguir una foto y saludarlo. Con toda la sencillez que puede existir en un músico, Wilson sonrió durante su trayecto para, finalmente, volver al escenario y concluir la presentación de la banda. Gran, gran momento el que ocurrió.

Regresando al Outdoor Stage nos encontramos con la música y el talento multi-instrumental de Andrew Bird, quien gustó mucho gracias a su talento y a la calidad de sus canciones. Temas como ‘Danse Caribe’ y ‘Tables and Chairs’ cautivaron, y el momento en que St. Vincen fue presentada como invitada en una de sus piezas sorprendió y emocionó a todos, al tener a tan talentosos músicos juntos, en un mismo escenario.

A las 18:30 hrs., llegaba el turno de Laura Marling en el Gobi Stage. Con un cúmulo de gente considerable pero sin lograr un lleno completo, la cantante pisó el escenario, se enfundó en su guitarra acústica e inició un viaje lleno de armonías lentas, relajantes, propicias para sólo menearse sin demasiada preocupación… sólo dejándose llevar.

Justo al mismo tiempo, y un tanto achacable a este hecho la poca gente de Marling, Noel Gallagher’s High Flying Birds subió al escenario principal. El Coachella Stage se llenó de buen rock inglés cortesía del exmiembro de Oasis, quien ofreció temas de su disco debut solista, tales como ‘The Death Of You And Me’, ‘AKA… What A Life!’ y ‘If I Had A Gun’. Y aunque la respuesta de la gente era buena hasta ese punto de la tarde, muchos de los presentes esperaban el momento en que algo de su extinta banda asomara en el setlist. Sabedor de esto, Gallagher decidió complacerlos y tocar ‘Little By Little’ y ‘Don’t Look Back In Anger’, llenando de nostalgia a más de uno.

La tarde caía en Coachella Valley y, entonces sí, el clima era totalmente disfrutable. St. Vincent tocaría en el Gobi Stage a las 19:45 hrs.; sin embargo, varios minutos antes la gente ya esperaba impaciente que Annie Clark saliera y demostrara su talento con la guitarra y la potencia de su voz.

Puntualmente, la banda de acompañamiento y la artista subieron e iniciaron un viaje lleno de guitarrazos, distorsiones y fuerza escénica. Cada canción fue aplaudida y cada interacción también, pues Clark se mostró contenta y platicadora con un público que le festejaba todo. Ejecución agitada, desplazamientos que la llevaron hasta la batería y gestos llenos de furia fue lo que prevaleció en este show, donde temas como ‘Chloe In The Afternoon’, ‘Cheerleader’ y ‘Krokodil’ llenaron de ovaciones la pequeña carpa. Se puede asegurar que esta fue una de las presentaciones destacables de la jornada, y si hay duda habrá que preguntar a las decenas de personas que fueron refrescadas con la briza dirigida por la misma St. Vincent y que minutos después la pasearían en brazos en buena parte de la zona frontal. Ella, con los brazos extendidos, girando en horizontal, se dejó llevar confiando en la gente, para después regresar al escenario y desaparecer.

Si el viernes hubo problemas para decidir a quién ver en un punto de la tarde, ayer no sería la excepción, teniendo entre las opciones a The Shins, Feist y Kasabian. The Shins hizo lo suyo en el escenario principal, obteniendo buen aforo y ejecutando canciones como ‘So Says I’, ‘Simple Song’, ‘Phantom Limb’, ‘Australia’ e ‘It’s Only Life’, con un público que ovacionó cada pieza y se entregó a lo largo de su relajada presentación.

Por su parte, Feist cautivó con su especial voz a aquellos que decidieron elegirla, interpretando los cortes ‘A Commotion’ y ‘Caught A Long Wind’, entre otros. La respuesta fue positiva, pero la banda que sin duda se llevó ese horario fue Kasabian.

Algo que no se entiende demasiado en eventos como este, donde se tienen desde grandes nombres hasta bandas iniciales, es el acomodo que se hace del line up en cada escenario, siendo extraño que a la banda liderada por Tom Meighan les haya tocado el Mojave Stage y no el Outdoor -segundo en importancia-, por ejemplo. Como sea Kasabian cumplió y con creces, porque luego de no reunir a gran cantidad de personas al principio hizo que decenas voltearan a verlos y llegaran para terminar con la carpa llena. Canciones de su nueva producción, “Velociraptor!”, y de placas anteriores hicieron retumbar el lugar, siendo la primera ‘Days Are Forgotten’. Después llegaría la pieza que le da nombre al mencionado álbum, ‘Club Foot’, ‘Switchblade Smile’ y ‘Underdog’, para explotar con ‘L.S.F (Lost Souls Forever)’ y ‘Fire’. Sticks de colores, la presencia escénica de una banda de estas dimensiones y, como gesto de amor a Estados Unidos, una gorra de Mickey Mouse y Goofy, al final del show, harían de ese momento algo estremecedor para quienes tuvimos la fortuna de vivirlo.

Otro momento que quedará registrado en la historia de este festival como uno de los más destacables fue el de SBTRKT, proyecto del inglés Aaron Jerome que hizo vibrar el Gobi Stage y los cuerpos de cientos que se concentraron ahí. Una fiesta total se convirtió aquello, con las siglas del sobrenombre bajo el que es conocido Jerome colocado como fondo del escenario. Todos los que salían de ahí, al final de la presentación, lo hicieron aún en el rush de lo vivido; una gran actuación que no sólo afianzó a quienes ya lo conocían, sino que se ganó a aquellos que decidieron acercarse a su trabajo…. y qué mejor forma de hacerlo que en un show en vivo.

Antes de que Thom Yorke y compañía subieran al escenario principal era momento de ver a Bon Iver, quien con su música ofreció un momento de confort luego de tan agetreado día. Por ello, piezas de su disco reciente "Bon Iver, Bon Iver" llevaron a la gente en un viaje tan acogedor que la invitó a tirarse en el pasto y sólo disfrutar, escuchar la voz de Justin Vernon y entender por qué ha sido tan celebrado alrededor del mundo. Así, canciones como 'Holocene' fueron el medio perfecto para prepararse para lo que venía.

El momento había llegado. Radiohead arribaba a Coachella 2012 con toda la parafernalia de iluminación que ha ofrecido en recientes actuaciones y un setlist incomparable, nada parecido a lo que hicieron en sus recientes visitas a México. Con un Thom deshinibido y hasta visiblemente feliz, la banda inició con ‘Bloom’, para seguir con ‘15 Step’, ‘Morning Mr. Magpie’, ‘Staircase’ y ‘The Gloaming’, un periodo en el que mantuvieron al público casi inmóvil y más bien en una ensoñación que parecía interminable. La noche seguiría teniendo visuales de cada integrante de la banda, siendo predominante el de su frontman, y lograría una ovación al empezar los acordes de ‘Kid A’, llevaría a decenas a querer bailar agitadamente con ’Lotus Flower’ y haría cantar a todos -literal- con ‘Karma Police’; de hecho, aún cuando la canción misma había terminado el público seguía coreando “For a minute there, I lost myself, I lost myself…”, porque de hecho así fue, cada uno se perdió a sí mismo, dejándose llevar por el encanto de esto llamado Radiohead.

Después de la fuerza de ‘Idioteque’ llegaría el primer encore, mismo que estaría compuesto por la ternura de ‘House Of Cards’, la energía de ‘Reckoner’ y, finalmente ‘Bodysnatchers’. “Would You Like Us To Play Some More?”, preguntaría Yorke a la gente, la cual reaccionó con una ovación afirmativa y de aprobación. De este modo el segundo encore trajo ‘Give Up the Ghost’, ‘Exit Music (For A Filme)’ y ‘Paranoid Android’.

A expensas del gusto particular y la percepción individual, el segundo día de Coachella Valley va al frente en cuanto a emociones y momentos memorables. Hoy es el últmo día de este entrañable festival. Veremos qué prepararon bandas como Band Of Skulls, Le Butcherettes, Oberhofer, The Hives, Justice, At The Drive-In, Florence + The Machine y, por supuesto, Dr. Dre & Snoop Dogg.

 

**Día Tres: Domingo 22 de abril**

Lo que nadie quería que sucediera ocurrió: el tercer día de actividades en Coachella Valley dio inicio pero, en vez de entristecerse, toda la gente lo disfrutó al máximo. Como ocurrió durante todo el fin de semana, el ambiente era extremadamente caluroso, hecho que fue enfrentado por la gente con ropas bastante ligeras que poco o nada dejaban a la imaginación.

Durante las presentaciones del día tuvimos la del proyecto encabezado por Teri Gender Bender, Le Butcherettes, el cual cautivó a todos con piezas de su disco debut “Sin Sin Sin”. Estando a punto de lanzar un nuevo material, el ahora trío mostró evolución en su idea como conjunto, en su música y hasta en su aspecto, pues aquella Teri de mandil ensangrentado parecer haber quedado atrás. Ahora, una igual de energética pero madura frontwoman salió al Gobi Stage para entregarlo todo, al grado de terminar sobre los asistentes y obtener la entrega y emoción de cada uno de los presentes.

Justo en ese horario, otras dos bandas realizaron su presentación en el festival: Metronomy y Band Of Skulls, metiendo en aprietos a muchos. Sin embargo, cada una logró reunir a un buen número de espectadores y retenerlos hasta el final, como parte de un exitoso cierre.

Quien armó una fiesta completa en el Coachella Stage fue Santigold, quien con cortes de su nueva producción y de su álbum homónimo llenó de su característico sonido los oídos del público. Con las ya conocidas bailarinas que la acompañan en sus presentaciones, la gente no dejó de bailar al ritmo de ‘Starstruck’, ‘Disparate Youth’, ‘Creator’ y ‘Brooklyn (We Go Hard)’, esta vez sin Jay-z. Una tarde magnífica para esta artista estadounidense.

Este último día de festival se convirtió en el más concurrido, pues no había escenario que, ya fuera que presentara un proyecto nuevo o un músico consolidado, bajara de los quinientos asistentes; todos y cada uno contaba con personas interesadas en ver lo que ocurría dentro de las carpas y en los dos escenarios de mayor importancia, Outdoor y Coachella. Fue el caso de Fitz & The Tantrums, banda local de indie pop con toques soul que hizo mover los cuerpos de los asistentes, especialmente en el cover a Eurythmics, ‘Sweet Dreams’. Y es que si algo caracterizó el cierre de la jornada fueron dos cosas: las bandas propicias para bailar y cierto lugar especial a aquellas surgidas en esta región de Estados Unidos.

Apenas cinco minutos después de que Fitz & The Tantrums bajara del escenario, el Outdoor daba la bienvenida a la banda de féminas Wild Flag, que con actitud y técnica estilo garage mostró cómo rockea una chica. Quien aprovechó cada acorde propicio para agitarse enérgicamente fue Carrie Brownstein, quien con su guitarra y su voz forma parte importante del grupo, sin menospreciar a Mary (Timoty), Rebecca (Cole) y Janet (Weiss). Canciones como ‘Future Crimes’ y ‘Romance’ agradaron al público, que cantaba o sólo movía la cabeza y los pies rítmicamente.

Y si de baile hablamos, lo logrado por Nero fue impresionante, al tener el Sahara Stage a reventar con todos moviéndose al ritmo de dubstep. Por el calor mismo del ambiente, de la conglomeración ahí reunida y del baile colectivo no había quien no transpirara en demasía, hecho que llenó el ambiente de un aroma peculiar -por llamarlo de algún modo- que a pocos invitó a salir, pues el acto inglés conformado por Daniel Stephens, Joe Ray y Alana Watson estaba en la casa y había que aprovechar.

Pero para ese momento cientos de personas ya comentaban la fuerza y presencia de The Hives en el Coachella Stage, luego de que abandonaran la tarima alrededor de las 19:00hrs. Fueron 50 minutos de estilo, dulce arrogancia y respeto, tanto del público hacia ellos y viceversa, donde la ejecución de canciones como ‘Hate to Say I Told You So’ y ‘Walk Idiot Walk’ demostraron que esta segunda parte sí es buena y que, sin duda, la banda está de vuelta para seguir haciendo música y excelentes actos en vivo. La energía de su líder y vocalista Howlin' Pelle Almqvist no opaca en ningún momento a los miembros restantes, hecho que se agradece al convertirse en un show individual dentro de una colectividad.

Para ese momento de la tarde el sol ya caía en Indio y un dejo de tristeza invadía el ambiente ante el cada vez más cercano final. Gente comprando souvenirs, subiendo a la rueda de la fortuna, descansando en el pasto, tomando fotografías con los amigos y unos más corriendo de escenario a escenario era el paisaje que predominaba, esperando por la promesa de actos contundentes que aún faltaban por ver.

19:45hrs. Era momento de ver a la dupla francesa conformada por Gaspard Augé y Xavier de Rosnay, Justice, la cual decidió traer a la mente la clásica versión que Jimmy Hendrix hiciera del himno nacional norteamericano. Acto seguido iniciaría ‘Civilization’ y todo el público entraría en euforia. Para ser honestos, el escenario de Justice no era nada espectacular teniendo en cuenta lo presentado por otras bandas; sin embargo, eso no importó a nadie al momento de bailar al ritmo de ‘D.A.N.C.E’ en una versión muy “Audio, Video, Disco”. Poco después vendría un fragmento de ‘D.V.N.O.’ en la misma línea y todos enloquecerían. La respuesta fue bastante buena, pero en un momento del espectáculo, en una especie de encore, la dupla tardó tanto en definir si seguían o no que decenas -al menos del lado derecho- corrieron hacia el Outdoor Stage para ver la llegada de Girl Talk. Aún así, Justice se fue con un excelente sabor de boca y una respuesta genial de este Coachella 2012.

Aunque pareciera simple hacer mashups, la realidad es otra. Porque no es sólo unir canciones sin más ni más, es elegir un compilado de hits tratables, conectarlos de manera interesante, hacerlo prudente e ingeniosamente y crear un halo de festividad que mantenga a todos interesados y expectantes. Eso es lo que crea Girl Talk, quien inició con una grabación repetitiva de su mote -su nombre real es Gregg Gillis- para después llevar al público por un viaje de ritmos y épocas, con canciones que iban de ‘Blitzkrieg Bop’ (The Ramones) a ‘Last Night’ (The Strokes), pasando por ‘Rolling In The Deep’ (Adele) y ‘Song 2’ (Blur). Si a eso agregamos a decenas de personas en el escenario, miles de papeles lanzados hacia el público en un punto determinado del show y una iluminación llena de colores fluorescentes, esto, señores, es una fórmula ganadora.

Pero no todos querían agitarse y bailar hasta el cansancio. Unos más prefirieron visitar el Mojave Stage y disfrutar de la actuación de Beirut. Con una maestría instrumental que, obviamente, creaba sonidos realmente bellos, la banda de Nuevo Mexico creó un ambiente íntimo con sus espectadores, a quienes agradecieron el estar ahí y regalaron una noche perfecta.

Para este punto de la noche quedaban tres presentaciones grandiosas: At The Drive-In, Florence + The Machine y Snoop Dogg & Dr. Dre, cada uno con un estilo y significado dsitintos.

Primero la banda liderada por Omar Rodríguez-López, At The Drive-In, la cual regresó a los escenarios este 2012 por el simple hecho de estar juntos y disfrutar de la música que aman y que los llevó a la fama como una de las agrupaciones más importantes en los años 90. Tras once años de separación, At The Drive-In ofreció una presentación potente, demostrando que la magia entre ellos sigue presente y confirmando que, efectivamente, “esta estación está… ahora… en operación”.

Poco antes de las 22:00hrs., Florence Welch llegó a Coachella para demostrar su talento y el numeroso público que gusta de su música, misma que brilló y dejó deslumbrados a todos los que ahí estaban. Vestida con una especie de leotardo completo bajo una tela de gaza, ambos en color negro, Florence + The Machine se mostró extremadamente amigable, llena de paz y buena actitud… alegre. Fue por ello que desde la primera canción se echó a la bolsa a los asistentes, quienes la aplaudieron en todo momento. ‘Only If For A Night’, ‘Shake It Out’ y ‘Dog Days Are Over’ son sólo algunos de los temas que sonaron en esa gran noche. Lamentablemente, el talento de la cantante inglesa no fue suficiente para que todos se quedaran al final de su show, pues había una cita con Snoop Dogg & Dr. Dre que nadie podía perder. Aún así, sabedora de ello, Florence deseó buena noche a todos y siguió por unos minutos para después cerrar formalmente el Outdoor Stage.

 

Y el momento estelar estaba por empezar. La noche había caído en Coachella y sólo quedaba esperar la salida de Snoop Dogg y Dr. Dre, sin olvidar el anunciado holograma de Tupac. ‘The Next Episode’ inició el show. Snoop y Dre. Juntos. Pero además del recorrido por canciones trascendentes en la historia del hip-hop y en la trayectoria de ambos músicos, este espectáculo reunió a grandes nombres del género. Wiz Khalifa, Kendrick Lamar, 50 Cent, Snippet, Eminem; todos uniéndosele a Snoop y a Dre para llenar a Coachella de hip-hop y letras perturbadoras, estilo y presencia que sólo ellos podrían haber logrado. Mención aparte merece el cigarro de marihuana enorme que Snoop Dogg fumó durante todo el concierto, ahí, sin inhibición alguna. Y descripción especial merece también la tan hablada aparición de Tupac Shakur, cantando con Dogg, dirigiéndose específicamente al público de Coachella, rapeando, como en los viejos tiempos. La desaparición del holograma también fue excepcional, con un Tupac explotando en miles de fragmentos luminosos. Finalmente, en esa grupo de músicos hip-hop no podía faltar Nate Dogg, al menos por medio de un homenaje de sus amigos y compañeros.

Una noche realmente mágica que no podía tener un cierre diferente, pues debía ser del tamaño del este festival: grandioso, majestuoso, inimaginable para aquel que no ha tenido la fortuna de vivirlo.

Así ocurrieron los tres días de Coachella Valley Music & Arts Festival, un evento que sigue sorprendiendo y demostrando por qué se mantiene dentro de los más reconocidos alrededor del mundo.

Texto: Karina Luvián
Fotos: Alejandro Franco & Karina Luvián

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